VIOLENCIA CONTRA LA MUJER
La violencia contra mujeres y niñas es una
violación grave de los derechos humanos. Su impacto puede ser inmediato como de
largo alcance, e incluye múltiples consecuencias físicas, sexuales,
psicológicas, e incluso mortales, para mujeres y niñas. Afecta negativamente el
bienestar de las mujeres e impide su plena participación en la sociedad. Además
de tener consecuencias negativas para las mujeres, la violencia también impacta
su familia, comunidad y el país. Los altos costos asociados, que comprenden
desde un aumento en gastos de atención de salud y servicios jurídicos a
pérdidas de productividad, impactan en presupuestos públicos nacionales y
representan un obstáculo al desarrollo. Tras varias décadas de movilizaciones
promovidas por la sociedad civil y los movimientos de mujeres, se ha conseguido
incluir la erradicación de la violencia de género en las agendas nacionales e
internacionales. Nunca tantos países han contado con leyes contra la violencia
doméstica, las agresiones sexuales y otras formas de violencia. Sin embargo,
continúan existiendo desafíos en la aplicación de estas leyes, resultando en
una limitada protección y acceso a la justicia por parte de mujeres y niñas.
Asimismo, no se hace lo suficiente para prevenir la violencia, y cuando ésta
ocurre a menudo queda impune.
Características de la
Violencia Contra la Mujer
Este tipo de
violencia tiene unas características propias que la diferencia de otros tipos
de violencia:
- La violencia la ejerce un
hombre con quien la mujer mantiene o ha mantenido un vinculo afectivo y
amoroso, puede ser el padre de sus hijos e hijas y le une a o le ha unido
una relación legal, económica, emocional y/o social.
- Este tipo de violencia se
puede producir tanto dentro de una relación de pareja como fuera de ella
(noviazgo, separación o divorcio).
- Los hombres que ejercen
este tipo de violencia pueden tener una buena imagen pública, y ser
incluso seductores y atractivos en los espacios y relaciones sociales. Es
en el ámbito privado y doméstico donde los hombres se sienten
legitimados para ejercer la violencia.
- Los malos tratos se
producen generalmente en el ámbito de la privacidad, dentro de la casa,
por lo que a veces pasan desapercibidos para las personas que rodean a la
mujer (familiares, compañeros y compañeras, amistades, vecinos y vecinas)
- La violencia que el
hombre ejerce contra la mujer puede afectar a otros miembros de la
familia, como a los hijos e hijas, personas mayores, familiares.
- Los malos tratos no son
actos aislados, sino sucesión de hechos que se prolongan en el tiempo,
cuyo objetivo es el de conseguir el control y dominio sobre la mujer, lo
que va debilitando gradualmente sus defensas físicas y psicológicas,
generando miedo y sentimiento de indefensión e impotencia.
- Las mujeres maltratadas sienten vergüenza de sufrir violencia, de no ser capaces de pararla ni de protegerse a sí mismas y a sus hijas e hijos. Se sienten culpables de haber elegido como pareja a un hombre violento o incluso por no haber podido cambiarle. Estos sentimientos impiden a las mujeres contar lo que les pasa, y les lleva a minimizar o negar la violencia.
- Las mujeres victimas de los malos tratos no son consideradas inocentes por un gran sector de la población, sino débiles, cómplices, consentidoras o responsables de la violencia que sufren
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Causas Psicológicas
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Generalmente
la principal causa psicológica de violencia contra la mujer es un trauma,
producido por haber sufrido o presenciado actos de violencia en el hogar tanto
en hombres como en mujeres. En las mujeres se crea un precedente de que este
tipo de conductas es lo normal dentro de una relación. Mientras que en los
hombres se ve como una representación de virilidad ante la sociedad el
maltratar a su pareja.
Puntos clave
•La
violencia ejercida por la pareja es la forma de violencia contra las mujeres
más frecuente.
• Este tipo de violencia, ya sea física,
sexual o psicológica, tiene graves consecuencias en la salud de las mujeres, y
tanto a corto como a largo plazo.
• Aunque las mujeres son las principales
víctimas de la violencia, ésta tiene también un gran impacto en el entorno más
cercano tanto de víctimas como de agresores.
• En la relación de pareja, la conducta
violenta de los hombres sobre las mujeres sirve para reforzar el control social
masculino sobre las mujeres.
• La violencia contra la mujer en la pareja,
además de costes indirectos, conlleva importantes costes económicos directos
para el sistema sanitario derivados de la utilización de servicios.
• Si la violencia desemboca en graves
problemas de salud, desde el ámbito de la atención primaria se puede despeñar
un papel crucial para ayudar a las mujeres que sufren violencia.
• Para ello se requiere la formación y
sensibilización de las y los profesionales, así como una mayor coordinación
entre los distintos servicios implicados en la atención a estas mujeres.
- Denunciar el maltrato: debemos denunciar con las autoridades para
que tenga una sanción al acusado.
- No permitir el maltrato: no debemos permitir que ellos nos humillen
o hagan que nos sintamos mal y poner un alto desde ese momento.
- Darnos a respetar: eso se pide detener cuando le decimos en claro
las cosas y no permitir el maltrato hacia nosotras para que ellos se
atengan a las consecuencias.



